Lograr una mayor eficiencia energética es un reto del que cada vez somos más conscientes. Por eso, en los últimos años han aparecido muchas soluciones encaminadas a la optimización de recursos; éstas también buscan una relación más amigable con el medio ambiente. De hecho,  en 2020 toda obra nueva deberá realizarse cumpliendo unos estándares europeos de consumo energético casi nulo. Pero, exactamente, ¿qué ventajas tiene una vivienda sostenible? Veamos.

Un mayor valor de tasación

El consumo energético de un inmueble sostenible es hasta un 80% inferior al de uno tradicional. La demanda de agua y los gastos de mantenimiento se reducen, por lo que además de ahorrar este tipo de mejoras en la vivienda también supone un aumento del valor de tasación de la propiedad.

Un aislamiento óptimo

Estas casas cuentan con una envolvente térmica óptima y una carpintería de calidad con doble acristalamiento en las ventanas. El resultado es un buen aislamiento que evita las filtraciones de aire y aprovecha al máximo la luz natural.

Qué ventajas tiene una vivienda sostenible

Instalaciones más eficientes

Este tipo de viviendas suele apostar por el uso de elementos de bajo consumo en la iluminación, calderas de biomasa o de condensación para la calefacción y soluciones domóticas que automatizan y hacen que las instalaciones sean más eficientes. También se busca la autosuficiencia energética, a través de placas fotovoltaicas y sistemas de ahorro de agua como los aireadores de grifos o inodoros de doble descarga.

En definitiva, estos tres aspectos son clave para reducir la contaminación que genera el sector de la construcción y el gasto medio de los hogares. Es por este motivo que, desde las instituciones públicas, se está incentivando cada vez más la rehabilitación y edificación de inmuebles para que terminen cumpliento con estas características.

En tu caso, de uno a diez, ¿qué nota de sostenibilidad le podrías a tu vivienda?